Mi niño chiquito
tan frágil y a la vez tan grande
contigo aprendí
a tragar la soberbia de lo que quieres
para degstar la maravilla de lo que tienes
a quererte como eres
a no tener miedo al camino
porque siempre se encuentra.
Intentando aprender a ser tu mamá
aprendí mucho a ser quien soy
que no hay nada más hermoso que luchar por alguien
porque en el ejercicio está el fruto.
Sueña cielo mío
nunca abandones tus sueños
el mundo es como tu lo ves
pero también es diferente
aprende a luchar dentro de él.
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